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Receta electrónica

¿QUÉ ES LA RECETA ELECTRÓNICA Y QUÉ PROYECTOS DESARROLLA MUFACE? ¿QUÉ SITUACIÓN EXISTE DESDE MARZO DE 2020 HASTA HOY?020?

Se inició en 2017 el proyecto de receta electrónica en la Mutualidad. En el Plan de Impulso  2017-2020 se incluye el proyecto de implantación, tanto para los mutualistas de adscripción a entidades de seguro como para aquellos que han elegido el INSS.

Para poder llevar a cabo este proyecto se ha realizado un plan completo de alianzas con los distintos actores, públicos y privados (servicios públicos de  salud, Ministerio de Sanidad, Organización médica Colegial, INSS- Tesorería, Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacia, etc....).

Durante el estado de alarma decretado por el Gobierno de España el 14 de marzo de 2020 se ha trabajado intensamente para que todos o al menos una gran parte de los mutualistas eviten desplazarse al médico o al centro sanitario para recibir prescripciones en papel, con el fin de cumplir con las restricciones de movilidad y los protocolos del MInisterio de Sanidad.

En este apartado reflejamos, en general,  los avances del proyecto, y, durante la situación de crisis sanitaria, los avances para .conseguir que los mutualistas vean facilitado el trámite de dispensación en los ámbitos en los que todavía no hay receta electrónica.

Concepto descriptivo de receta electrónica

Se denomina receta electrónica al método de prescripción, dispensación y facturación, realizado por medios electrónicos de los medicamentos y productos sanitarios reconocidos por la legislación vigente, y con una extensión determinada para el Sistema Nacional de Salud, establecida por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

Tipos de receta en el ámbito MUFACE, según ámbito: públicA o concertada.

El sistema del mutualismo administrativo, dentro del Sistema Nacional de Salud, descansa en la libre elección de asistencia sanitaria, pública o concertada, por parte de los mutualistas. Esta doble posibilidad genera dos vertientes en cuanto al sistema de dispensación, que dependen en este caso de si el agente de asistencia sanitaria que dispensa es público (SPS) o es concertado (entidades que han suscrito el Concierto con MUFACE).

El plan de alianzas para la implantación de la receta electrónica es distinto en uno y otro caso, aunque MUFACE y el Consejo General de Colegios de Farmacia son imprescindibles en ambos casos.

Receta electrónica pública

Desde este punto de vista, llamamos convencionalmente "receta electrónica pública" a aquella que se implanta y gestiona para el ámbito de los mutualistas que han elegido opción sanitaria pública, y que precisa acuerdo -ya sea convenio o protocolo- de MUFACE con cada comunidad autónoma, INGESA y respectivos colegios farmacéuticos, en el marco del Acuerdo adoptado  el 15 de noviembre de 2018 por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

Receta electrónica concertada

Según  el mismo criterio, denominamos "receta electrónica concertada" a aquélla que se dispensa en el ámbito de los mutualistas que han escogido entidades sanitarias que han suscrito el Concierto bienal. En este caso, la receta electrónica se implanta previo acuerdo de MUFACE con las entidades en el marco del Concierto, como norma generadora de derechos y obligaciones de las partes.  

 

No se deben confundir estas recetas electrónicas del ámbito MUFACE con la receta electrónica privada que pueden implantar las entidades sanitarias privadas/concertadas. Este tipo de receta puede dispensarse a mutualistas de opción concertada, en tanto que también son "clientes" de la entidad, pero en este caso deberán aportar el 100% del PVP del producto, ya que no es una receta específica para mutualistas ni se emite en el ámbito del Concierto.  Consecuentemente, utilizar esta receta es factible para un o una mutualista, pero no está financiada por el SNS.

 

Qué son las "soluciones provisionales alternativas a la receta electrónica" que se han desarrollado durante el estado de alarma decretado en marzo de 2020?

Denominamos así tanto a a las distintas soluciones temporales que se están arbitrando por MUFACE y las comunidades autónomas para los mutualistas de opción de servicio público de salud, como a la que se está preparando entre MUFACE y las cuatro entidades concertadas para poner en  marcha un sistema que permita obtener la prescripción sin desplazarse. En uno y otro caso se trata de soluciones provisionales, ya que el proyecto de receta electrónica seguirá implantándose en sus términos actuales cuando finalice el estado de alarma.

La consecución de estas soluciones cuenta con la cobertura de la Comisión Central de Farmacia, según acuerdo adoptado el 30 de marzo de 2020. Vea aquí el Acta.( ENLACE)(Abre en nueva ventana)

Especificidades del ámbito MUFACE

En MUFACE la implantación de la receta electrónica es compleja, dado que la población protegida es de ámbito nacional y, habida cuenta de las características de la prestación sanitaria, las prescripciones se hacen tanto por facultativos de cada uno de los sistemas públicos gestionados por las Comunidades Autónomas (CCAA) e INGESA, como por facultativos incluidos en los cuadros médicos ofrecidos por las entidades que han suscrito los conciertos de asistencia sanitaria, por lo que se deben adoptar soluciones distintas en función de cada caso.

Sin desconocer las dificultades mencionadas, existe y es preponderante la necesidad objetiva de agilizar la prestación sanitaria, garantizando la accesibilidad del paciente. En definitiva, hay que apostar por mejorar la calidad asistencial.

Ventajas de la e-receta.

Los sistemas electrónicos de prescripción están ideados para facilitar el trabajo diario del facultativo, el control de la administración, así como  la efectividad de los derechos de los pacientes como tales y por su condición de consumidores del SNS. Como dice la Exposición de Motivos del Real Decreto Legislativo 1/2015, de 24 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, la ley considera necesario que la financiación selectiva y no indiscriminada de medicamentos se realice en función de la utilidad terapéutica de los mismos y de su necesidad para mejorar la salud de los ciudadanos, y exige por tanto que su uso sea racional.

La receta electrónica es un salto cualitativo para garantizar la racionalidad de uso y sus ventajas superan al papel en todos los ámbitos, empezando por el de seguridad y trazabilidad...

En esencia, y a efectos prácticos, podemos resumir sus ventajas en:

  • Facilitar el seguimiento del historial farmacoterapéutico
  • Facilitar el trabajo del profesional prescriptor.
  • Accesibilidad del paciente a sus tratamientos.
  • Disminución de afluencia en consultas.
  • Seguimiento o control de la fidelización de los pacientes a los tratamientos pautados.

El sistema, en suma, posee grandes ventajas para el mutualista, a saber: agilidad, transparencia de lo prescrito y de los visados que sean necesarios, e interoperabilidad, Como trasunto de dichas ventajas, la administración,cuenta con mayores facultades y facilidades de control, y reduce errores en la ejecución del proceso.,

Durante el estado de alarma de la crisis sanitaria iniciada en marzo de 2020, se evidencian las bondades de la receta electrónica y se hacen más patentes, si cabe, los perjuicios de no contar con ella. Se torna  imperioso vencer las dificultades y apostar por articular opciones, aunque sea de modo provisional.

DOS VERTIENTES DEL PROYECTO, SEGÚN LA ELECCIÓN DE LOS MUTUALISTAS

Mutualistas que han elegido opción sanitaria pública.

 

Los mutualistas adscritos al INSS para las prestaciones sanitarias se integran paulatinamente en los sistemas de prescripción de los diferentes Servicios Públicos de Salud (SPS). La primera Comunidad Autónoma en incorporar a los mutualistas fue Extremadura en 2014, y en 2019 se incorporaron tres nuevas comunidades autónomas: el 1 de julio de 2019 Cantabria y Aragón y el 4 de noviembre Asturias. Durante el estado de alarma por la crisis sanitaria provocada por la pandemia de coronavirus se incorporan la Comunidad Valenciana, el País Vasco y Cataluña, en abril, Navarra el 4 de mayo y Andalucía el 20 de mayo de 2020.

Progresivamente, se irán incorporando nuevos Servicios Públicos de Salud, y cuando estén todos adheridos se logrará la deseada interoperabilidad.

Diagrama de receta electrónica pública

Esto quiere decir que en el momento actual, en las comunidades autónomas que han implantado la receta electrónica para los mutualistas adscritos al SPS, el titular/beneficiario sólo puede obtener el medicamento por receta electrónica en las oficinas de farmacia de su comunidad autónoma, puesto que no podrá existir interoperabilidad hasta que no se haya implantado la receta electrónica en todas las CCAA.

Y durante el estado de alarma decretado en marzo de 2020, ¿Qué comunidades autónomas han acordado con MUFACE soluciones provisionales para los mutualistas de opción pública?

Durante el estado de alarma decretado con ocasón de la crisis sanitaria internacional provocada por la propagacion del COVID-19, las comunidades autónomas que han arbitrado soluciones provisionales alternativas, sobre la base de los términos adoptados por la Comisión Central de Farmacia  son, actualmente y por el momento,  Galicia, Madrid, Islas Baleares, Murcia, Canarias y Castilla-La Mancha. Sin ser un sistema permanente, sino ligado a la crisis sanitaria y el estado de alarma, en todas ellas salvo en Madrid se garantiza que el mutualista hará la aportación económica que le corresponde según medicamento en el ámbito MUFACE.

También Castilla y León pone en marcha el 9 de abril una solución  con la que se evita que el mutualista acuda al médico, aunque es mixta, ya que una vez que haya tenido cita de atención primaria por teléfono, App o Internet, deberá ir al centro de salud a recoger la receta en papel, receta que se expide con el formato Sacyl.

En Madrid, el mutualista disfrutará de la prescripción electrónica por parte del servicio público de salud, pero deberá aportar el 100% del precio del medicamento y solicitar después el reintegro del gasto a MUFACE aportando la factura, por la parte de dicho precio que no debe satisfacer. El reintegro de gasto farmacéutico puede solicitarse por los medios que pueden verse en este enlace.

En Galicia, la singularidad es que el mutualista deberá llevar a la farmacia, una vez realizada la prescripción electrónica por facultativo, las recetas en blanco de MUFACE que se precisen, y en este caso abonará la aportación que le corresponda, sin necesidad de reintegro posterior.

Se trata de sistemas de prescripción no presencial que, como se decía, arbitra cada comunidad en colaboración con MUFACE, respetando unos mínimos en cuanto a la constancia de la prescripción, dispensación y facturación. Permiten que el o la mutualista, tras contacto telefónico o telemático, pueda adquirir el medicamento o producto en la farmacia.

 

 

 

Mutualistas que han elegido entidad sanitaria concertada

 

Para los mutualistas de adscripción a Entidades de Seguro para las prestaciones sanitarias, se ha creado el Sistema de Receta Electrónica de MUFACE, que recibe el nombre de SIREM. Este sistema permite la prescripción para aquellas Entidades de Seguro que no tienen sistema propio, la interconexión con los sistemas externos de prescripción de las diferentes entidades y la interconexión con las Farmacias para su dispensación. Si desea información específica sobre este sistema, como mutualista o facultativo, entre en la web SIREM.es

Diagrama de funcionamiento de la receta electrónica privada en MUFACE

 

Y para los mutualistas de opción privada, ¿Qué solución provisional alternativa se ha arbitrado para la situación creada por el  estado de alarma COVID-19? 

A partir de los acuerdos de la Comisión de Farmacia y en colaboración con las cuatro entidades concertadas y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacia (CGCOF), también los mutualistas de opción concertada podrán evitar los desplazamientos para obtener su prescripción de medicamentos. Se trabaja intensamente en una solución temporal basada en los desarrollos de receta electrónica que ya estaban realizándose en MUFACE (SIREM)(Abre en nueva ventana)  y CGCOF (NodoFarma)(Abre en nueva ventana) y que perrmitirá evitar que en esta situación excepcional se tengan que romper aislamientos o vulnerar restricciones de movilidad por acudir al médico o el centro sanitario.

Tal como estaba previsto en el proyecto, el 4 de mayo de 2020, por primera vez en España en un ámbito de colaboración público-privada, se pone en marcha en Cantabria el sistema de receta electrónica de MUFACE, denominado SIREM. En esta primera fase, SIREM solo será utilizado por los médicos del Igualatorio Quirúrgico de Cantabria, y su utilización por parte de los facultativos será progresiva. Por tanto, y en la práctica,  durante las primeras semanas del proyecto convivirán la receta electrónica con la receta en papel.

Buscando la facilidad para el mutualista, la forma de identificarse en este sistema será el CIP SNS ( Código de Indentificación Personal del Sistema Nacional de Salud) que aparece en su tarjeta de entidad sanitaria y que como identificador es común a todos los beneficiarios del SNS, sean de régimen general o de régimen especial. Con este documento, el médico puede identificar al mutualista o beneficiario en el sistema y prescribirle la medicación, y  se podrá adquirir el producto en la farmacia con  la aportación habitual, sin necesidad en ningún momento de receta en papel. Adicionalmente, el médico suministra la Hoja de Tratamiento, que es un documento donde se informa sobre la duración del tratamiento y la dosis.

El proyecto SIREM se desarrolla en MUFACE con el objetivo es que todos los mutualistas de entidades concertadas disfruten de las ventajas de la prescripción electrónica, así que una vez implantado en esta primera fase se pondrá a disposición de todas las entidades concertadas, con el fin de que los mutualistas puedan acceder a este servicio lo antes posible. Los desplazamientos a las consultas son desaconsejables mientras rige el estado de alarma o, en su defecto, determinadas restricciones de circulación que puedan suceder a esta situación en el tiempo, y el menor riesgo de los mutualistas ha de ser el objetivo a cumplir.

En este momento, mayo de 2020, y aparte del proyecto implantado en Cantabria, existen   canales de telemedicina y telefónicos abiertos por las entidades concertadas que permiten que se emitan prescripciones electrónicas privadas por facultativos de las mismas ( soluciones alternativas provisionales, que no son receta electrónica). Una vez obtenida esa prescripción, se pueden  adquirir los medicamentos en la farmacia pagando el 100% de su precio de venta al público, y debiendo posteriomente el mutualista solicitar el reintegro que corresponda a MUFACE, con factura y siempre  y cuando el producto esté cubierto en el SNS.