REVISTA MUFACE. Nº 242. OCTUBRE-DICIEMBRE 2017
Se encuentra en: Mayores / Tercera edad al volante/Entrevista a Mónica Colás
Área de mayores
Mónica Colás, Formación y Educación Vial, DGT

“La valoración médica-psicológica es la que debe determinar si un conductor es apto o no”

Subdirectora general de Formación y Educación Vial de la Dirección General de Tráfico, Mónica Colás Pozuelo asegura que no hay edad límite para dejar el carné de conducir, aunque advierte de que a partir de los 65 años se pierden algunas habilidades que repercuten en la conducción.

L.s.v.

¿A qué edad es aconsejable dejar de conducir?

La norma no establece una edad límite. Desde el punto de vista de las aptitudes psicofísicas, la variabilidad entre individuos hace muy complicado establecer límites. Si bien en los conductores de edad avanzada pueden aparecer algunas dificultades con mayor frecuencia que entre los jóvenes, una persona con más de 65 años puede mantener unas condiciones adecuadas para la conducción. La valoración médico-psicológica de cada caso es la que debe determinar si un conductor es apto o no, o debe serlo con alguna condición restrictiva.

¿Qué reflejos se pierden?

Con la edad se va produciendo un cierto deterioro en algunas funciones superiores y habilidades psicomotoras; por ejemplo, se produce una ralentización de las reacciones, alteraciones de la memoria. Solo cuando este deterioro afecte a las capacidades necesarias para la conducción, habrá que valorar la necesidad de restringir el permiso, o si se procede a su retirada. También la presencia de ciertas patologías comunes en los grupos de mayores, en ocasiones, condicionará sus posibilidades. Valoraciones individualizadas que permitirán decidir si el conductor que la padece mantiene la capacidad para conducir con seguridad.

¿Cómo influyen los medicamentos?

Existen numerosos medicamentos hoy en día, identificados con el pictograma fármacos y conducción, que pueden provocar efectos adversos sobre la capacidad de conducir. Los efectos dependerán no solo del tipo de fármaco, también de la enfermedad subyacente, de la respuesta del sujeto, de la interacción con otros fármacos, del consumo concomitante con alcohol, etc. Por eso, es muy importante el consejo del médico que trata al paciente, ya que es él quien tiene un conocimiento global del problema, y quien mejor puede asesorar sobre su seguridad en la conducción. Los síntomas pueden ser muy variados: visión borrosa, temblor, somnolencia, mareo.

¿Cuáles son los errores más habituales?

Los errores más habituales son los derivados de la dificultad para interpretar la escena de tráfico, tomar las decisiones y responder con rapidez. Esto puede crear conflictos en adelantamientos, cruces y rotondas.

¿Qué medidas propone la DGT para este colectivo?

Las intervenciones solemos realizarlas en centros culturales, centros de día o centros educativos donde acuden los mayores que se responsabilizan de llevar y recoger a sus nietos. Damos charlas, material impreso, vídeos didácticos. No nos centramos en cuestiones concretas, sino en aspectos generales relacionados con la aceptación de esta nueva etapa y los cambios que supone el nivel psicofísico que puede alterar sus capacidades para circular y conducir; en la necesidad del traslado de los pequeños en vehículos con SRI y de su buen uso. Incidimos en cuestiones en las que las estadísticas destacan a este grupo de edad: atropellos en vía urbana como peatones, incorporaciones a vías rápidas y glorietas en conductores.

Fotografías
Mónica Colas

“Los errores más habituales son los derivados de la dificultad de interpretar la escena de tráfico”

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