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Educación

El 50% de los escolares arrastra dolencias por el excesivo peso de las mochilas y malas posturas

Cuidado con la espalda

El curso escolar que acaba de comenzar vuelve a colocar en primer término un problema recurrente: el peso excesivo que muchos alumnos y alumnas cargan en sus mochilas a la hora de ir y venir del colegio, algo que supone que más de la mitad del colectivo de entre 13 a 15 años sufra problemas de espalda. Junto a ello, los problemas posturales, un mobiliario inadecuado y el sedentarismo provocan que muchas de estas dolencias se conviertan en crónicas en la edad adulta.

 
DANIEL VILA
 
 
Algunos estudios apuntan a que uno de cada tres escolares mayores de seis años desplaza en su espalda hasta un 35% de peso con respecto al peso total del niño

Según el presidente de la Organización Médica Colegial de España (OMC), el doctor Juan José Rodríguez Sendín, “estamos ante un problema importante que afecta a muchos de nuestros escolares y que puede llegar a ser crónico, pero que es evitable con medidas sencillas, eficaces y de bajo costo". El porcentaje de afectados por estas dolencias es del 50% en chicos y de hasta un 70% en chicas. En este último caso tiene mucho que ver la constitución, ya que si todos deben llevar el mismo material escolar al colegio y, por tanto, el mismo peso, teniendo en cuenta que la fortaleza física es distinta, es obvio que el problema incida más en las niñas.
Algunos estudios apuntan a que uno de cada tres escolares mayores de seis años desplaza en su espalda hasta un 35% de peso con respecto al peso total del niño. Es decir, si un niño pesa 25 kilos, en su mochila escolar lleva un peso cercano a los nueve kilos, y si nos ajustamos a las anteriores recomendaciones, el niño no debería portar más de tres kilos. Así lo han hecho saber la Fundación Kovacs y la OMC a lo largo de la campaña de carácter preventivo “No le des la espalda a tu espalda” que han realizado en torno a esta dolencia en el colegio con el objeto de mitigar sus consecuencias.
Francisco Kovacs, el conocido médico que da nombre a su propia fundación, señala que actualmente se conjugan diversas causas para que aumente la incidencia del dolor de espalda entre la población escolar, y pone como ejemplos el exceso de peso en las mochilas, el tiempo que los escolares mantienen el peso sobre sus hombros, la falta de actividad física, que reduce la fortaleza de los músculos, y también las posturas inadecuadas.

 
Las alteraciones de columna más frecuentes en edad escolar son el acortamiento de la musculatura isquiotibial –parte posterior del muslo–, la hiperlordosis –aumento de la curvatura lumbar– y la presencia de una escoliosis irreductible

Alteraciones de columna

Sea como fuere, lo cierto es que cada vez se producen más alteraciones de la columna vertebral en la edad escolar, siendo las más frecuentes (24,9%) el acortamiento de la musculatura isquiotibial –parte posterior del muslo–, 18,7% la hiperlordosis –aumento de la curvatura lumbar– y 9,3% la presencia de una escoliosis irreductible.
El secretario general del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, José Santos, incide sobre la cuestión al señalar que durante mucho tiempo no se han tenido en cuenta varios de los factores que ahora provocan que el dolor de espalda aparezca cada vez a edades más tempranas, “como puede ser la falta de conocimiento de una buena higiene postural, llenar en exceso la mochila diariamente, no tener un mobiliario adecuado a la estatura y edad del niño, el sedentarismo infantil o una alimentación inadecuada”.
Este colegio profesional ha iniciado en septiembre su cuarta campaña de prevención del dolor de espalda entre escolares de Madrid. Según explica Santos, la iniciativa se dirige a dos grupos de edad: primero a niños de cuatro a seis años, a los que a través de un taller realizado con una marioneta y un cuento electrónico el fisioterapeuta enseña la importancia de cuidar su cuerpo y realizar juegos saludables. Un segundo grupo consiste en un taller para niños de seis a nueve años en el que los profesionales recuerdan los buenos hábitos posturales en las actividades en el colegio y en casa, cuánto y cómo meter el material escolar en la mochila. “Al final de la sesión se entrega un cómic y un CD interactivo que hemos creado para que, en un lenguaje adaptado al niño, podamos captar su atención y sea responsable de las posturas que adopta en casa, llegando a convertirse en el vigilante de las buenas posturas en clase con el resto de sus amigos o en su propia casa”, apunta este especialista.

Ejercicio y actividad física

La campaña desarrollada por la Fundación Kovacs y la OMC ha estado centrada en niños de ocho años y ha utilizado el denominado “Tebeo de la espalda” (http://www.espalda.org/divulgativa/su_espalda/escolares/escolares2011_12.asp), una publicación que transmite de manera sencilla cómo prevenir las dolencias en esta parte del cuerpo y cómo acelerar su recuperación en caso de que aparezcan. Se ha demostrado que su distribución en los colegios constituye una medida de prevención efectiva. “Pocas medidas tan baratas han demostrado tener un efecto tan positivo”, dice Francisco Kovacs. La iniciativa de dicha fundación se ha basado en algunas recomendaciones, entre ellas, que la actividad física y el ejercicio son indispensables para que la columna vertebral adquiera su forma definitiva; que al mismo tiempo tiene un efecto positivo para la prevención; que el dolor de espalda no se debe normalmente a ningún problema serio, pero que conviene ir al médico si dura más de 14 días o se repite periódicamente; o que si se sufre dolor de espalda, el reposo en cama es inútil y perjudicial, al contrario, conviene evitarlo y mantener el mayor grado de actividad que permita el dolor.

 
Los fisioterapeutas recomiendan las mochilas que disponen de tiras anchas y acolchadas, así como las carteras con ruedas y los carritos

Cargar con material innecesario

La fisioterapeuta María Isabel Gallardo fue premiada en 2009 por su proyecto de investigación “Evaluación de la efectividad de una intervención educativa para disminuir el peso de la mochila en los escolares de 3º y 4º de primaria”. “Según mi estudio y resultados –dice–, los alumnos transportan diariamente gran cantidad de material innecesario en sus mochilas, como libros que no corresponden a las asignaturas del día, estuches con material escolar no solicitado por el profesorado, cuadernos de gran tamaño... Con una simple revisión diaria de la mochila y la colocación del material que se va a necesitar en el día conseguiríamos reducir en un kilo el peso de la mochila de un escolar de segundo ciclo de primaria, lo que supone en algunos casos el 25% del peso. También contribuiría a ello el uso de libros trimestrales, o la tendencia de utilizar un pendrive con el contenido didáctico para poder visualizarlo en ordenadores”.
Lo cierto es que se deben imponer algunos criterios antes de elegir las mochilas más adecuadas, y en eso los fisioterapeutas tienen mucho que decir y los padres mucho que decidir. Así, debe predominar la buena adaptación de las mismas más que su diseño o el personaje o dibujo de ficción favorito que lleven impreso. Para María Isabel Gallardo, la mochila ideal “siempre será acorde al tamaño del niño y en función del material a transportar. No sobrepasando en ningún caso el tamaño de la espalda. Y que cuente con refuerzo en espalda, sujeción adicional a cintura y bandas anchas para el apoyo en los hombros”.
Los expertos vienen recomendando en los últimos tiempos las mochilas que disponen de tiras anchas y acolchadas y, si es posible, que tengan múltiples bolsillos o departamentos para poder repartir el peso de forma más racional. Además, recomiendan que se lleven colgadas de los dos hombros a la vez y lo más cerca posible de la espalda, con la parte inferior de la mochila en la zona lumbar. También es aconsejable que cuenten con tiras que se puedan abrochar en el abdomen o el pecho para que a la hora de transportarlas se utilicen más grupos musculares. Lo último en este apartado son las carteras con ruedas y los carritos, que es mejor que se empujen, a ser posible con las dos manos, en vez de arrastrarlos, ya que esta acción también desestabiliza la columna.

 
A la hora de sentarse en el aula la altura idónea de la mesa es cuando el plano de ésta coincide con el pecho del niño

Hábitos posturales

Otra cuestión a analizar son los hábitos posturales adquiridos a edades tempranas, muy difíciles de corregir en el futuro. De los talleres desarrollados en estos años por el Colegio Profesional de Fisioterapeutas madrileño, José Santos extrae conclusiones más que alentadoras. “Es una experiencia maravillosa ver cómo los niños son capaces de recordar las cosas que han aprendido en el taller y cómo te paran días después en el patio del colegio para decir lo bien que se agachan con las rodillas para coger las cosas de suelo y lo mal que lo hacen sus hermanos mayores...”. Para este profesional de la fisioterapia si eres capaz de captar la atención del niño, divirtiéndole mientras aprende, el índice de recuerdo es muy alto. “Esto se ha evidenciado –agrega– porque en nuestro estudio, los padres consultados seis meses después de que su hijo haya asistido al taller reconocen que ha mejorado notablemente su postura cuando están sentados para comer, para ver la televisión, para coger cosas del suelo o para transportar el material escolar”.
Los fisioterapeutas también aducen que el mobiliario en los centros educativos no siempre reúne las condiciones idóneas para todos los alumnos y alumnas. “Es importante que los docentes sepan detectar esta inadecuación en determinados alumnos y haya capacidad en el centro para poder modificar y corregir estos casos. Pero para ello es necesario que el profesorado haya recibido una formación para detectar estos problemas”, explica María Isabel Gallardo. “Mi conclusión es que la figura del fisioterapeuta en los colegios desempeñaría un papel fundamental en la prevención y corrección de lesiones músculo-esqueléticas: orientación a profesores y asesoramiento a padres de alumnos interesados en la salud de las espaldas de sus hijos”.
A la hora de sentarse en el aula la altura idónea de la mesa es cuando el plano de ésta coincide con el pecho del niño. La silla debe tener un tamaño proporcional a la mesa, y ambas deben estar en relación con el tamaño del niño, superando los mobiliarios estándar. Aquí es fundamental que según vayan creciendo se le ofrezca al alumno o alumna un mobiliario adecuado a su estatura, por lo que no sirven la misma mesa y silla para un niño de ocho que para uno de 14 años. Por ejemplo, los rangos de altura para un niño de seis años deben ser 30 centímetros para la silla y 53 centímetros para la mesa, mientras que para un joven de 15 deben ser 46 centímetros de altura de la silla, y la mesa debe tener de 75 a 78 centímetros de altura. Por lo tanto, la altura de la mesa –que depende de la altura de la silla– debe ser la justa para poder apoyar sobre ella los antebrazos sin necesidad de encorvarse ni elevar los hombros, y su profundidad tiene que permitir colocar cómodamente todos los elementos de trabajo, como cuadernos y libros.

El papel de las familias
Es claro que los fisioterapeutas pueden asesorar y prevenir, pero ¿cuál es el papel de padres y profesores? Según aclara José Santos, es fundamental el compromiso de toda la comunidad educativa para reducir el riesgo de dolencias de espalda en los escolares, incluidas las editoriales, publicando libros que puedan ser divididos por trimestres. Por otro lado, según dice, la dirección del centro debe estar comprometida y permitir introducir este tipo de educación para la salud a sus alumnos, proporcionando un mobiliario adaptado a la edad y estatura de los alumnos.
Al mismo tiempo “el profesorado pasa muchas horas con el alumno y debe ayudarle a que sea consciente de las buenas posturas cuando realiza las actividades dentro del aula; procurar en lo posible, sobre todo en la etapa infantil, que el niño no pase toda la jornada escolar sentado en una misma postura”, apunta.
Los padres constituyen otro pilar básico para luchar contra el problema, contribuyendo a la educación para la salud de sus hijos y teniendo en cuenta todas las recomendaciones que les proporcionan los profesionales sanitarios para el cuidado de sus hijos, como, por ejemplo, supervisar que el niño meta en la mochila solo lo imprescindible y que realice en casa los gestos posturales de manera adecuada. “Deben incentivar que el niño pueda realizar diversas actividades lo más saludables posibles”, apostilla el secretario general del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid.

Subapartados

1. Cuidado con la espalda
2. Entrevista a José Antonio Martín Urrialde, presidente del Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España

 
 
Fotografías
Cuidado con la espalda
Miniaturas Cuidado con la espalda
GuarderíaGuarderíaGuardería Gabilondo1 FP Guardería
 
En los centros
Cuidado Espalda

De acuerdo con el proyecto marco “Cuida tu espalda” (http://www.semap.org/docs/cuida_espalda.pdf), firmado por María Isabel Gallardo, existe una relación entre el dolor de espalda en la infancia y en la edad adulta, por lo que la prevención entre los más pequeños es un objetivo a alcanzar. “Los niños pasan casi todo el día en el colegio, y en él la mayor parte del tiempo sentados, entre el 60-80% de la jornada escolar, a lo que hay que sumar el tiempo que dedican a hacer deberes, ver la televisión, jugar con videojuegos…”, reza este documento, que es utilizado como una guía para profesores y padres.
Hoy en día en la mayor parte de los centros educativos los profesores vigilan y orientan las posturas que adquieren los estudiantes en base a sus conocimientos –básicos en muchos casos– y a las campañas generalistas que aparecen en los diversos medios. Inciden en el aula en determinados aspectos como la postura adecuada para sentarse, pero, en general, desconocen otras actuaciones para poder influir en el cuidado de la espalda de sus alumnos.
 
 
 
Un “gran vacío”
Cuidado Espalda

Según manifiestan los propios docentes, se encuentran con un “gran vacío” en cuanto al conocimiento sobre la materia por parte de niños y padres, que se ve agravado con las campañas publicitarias de principio de curso, creando gran confusión en cuanto a la elección, por ejemplo, del medio de transporte del material escolar. “Esto lleva a que escolares y padres elijan mochilas o carros en función del color y los dibujos en vez del tamaño y adecuación para el transporte”. En este mismo sentido, también hay que hacer ver “la falta de implicación del alumno y de los padres en la revisión de horario escolar para llevar al colegio únicamente el material escolar necesario para el día”, aclara el estudio “Cuida tu espalda”.
Sobre los colegios, señala que la mayoría no suele disponer de taquillas que faciliten el depósito de material escolar que el alumno no necesita llevarse a su casa, pero sí cuentan con pupitres provistos de cajoneras donde los escolares pueden dejar el material que no usarán en el domicilio y así evitar su transporte diario de forma innecesaria. Sería el caso del material de Plástica (rotuladores, lápices de colores, ceras...) reglas, compás, diccionarios de lengua e idiomas o libros de lectura.
“También es importante –explica Santos– adaptar todos los elementos que hay en el aula a la edad y estatura del niño, es decir, los carteles y dibujos del aula, la pizarra y, por supuesto, la silla y la mesa donde pasa tantas horas. Hay grupos de clase con escolares que pueden tener un desarrollo más avanzado o más lento, por lo que podemos encontrar en una misma clase niños que no entran en el pupitre con otros niños que apenas llegan a la mesa y les cuelgan las piernas de la silla. Hay que estar atento a estas circunstancias y disponer en el aula de mobiliario para otras edades, para que cada niño tenga su pupitre adecuado”.
 
 
 
Salud y estilos de vida
Cuidado Espalda

Es claro que los fisioterapeutas pueden asesorar y prevenir, pero ¿cuál es el papel de padres y profesores? Según aclara José Santos, es fundamental el compromiso de toda la comunidad educativa para reducir el riesgo de dolencias de espalda en los escolares, incluidas las editoriales, publicando libros que puedan ser divididos por trimestres. Por otro lado, según dice, la dirección del centro debe estar comprometida y permitir introducir este tipo de educación para la salud a sus alumnos, proporcionando un mobiliario adaptado a la edad y estatura de los alumnos.
Al mismo tiempo “el profesorado pasa muchas horas con el alumno y debe ayudarle a que sea consciente de las buenas posturas cuando realiza las actividades dentro del aula; procurar en lo posible, sobre todo en la etapa infantil, que el niño no pase toda la jornada escolar sentado en una misma postura”, apunta.
Los padres constituyen otro pilar básico para luchar contra el problema, contribuyendo a la educación para la salud de sus hijos y teniendo en cuenta todas las recomendaciones que les proporcionan los profesionales sanitarios para el cuidado de sus hijos, como, por ejemplo, supervisar que el niño meta en la mochila solo lo imprescindible y que realice en casa los gestos posturales de manera adecuada. “Deben incentivar que el niño pueda realizar diversas actividades lo más saludables posibles”, apostilla el secretario general del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid.
 
 
 
+ Información

-Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid
-Fundación Kovacs
-La web de la espalda


 
     

       
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